miércoles, 31 de julio de 2019

La metástasis de los puertos españoles x Rafael Rodríguez Valero

RAFAEL RODRÍGUEZ VALERO 31/07/2019
España es un país eminentemente marítimo, con unos 8.000 km de costa, incluyendo los archipiélagos de las Baleares, las Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla; además tiene una situación estratégica importante, pensemos en el Estrecho de Gibraltar o en el dispositivo de tráfico marítimo de Finisterre. Los puertos son decisivos en ese contexto estratégico, ya que abarcan importantes sectores económicos y sociales que generan empleo y dinamizan la economía: tráfico de mercancías, la pesca, la logística, la calidad del medio ambiente; integran y cohesionan el territorio nacional y si se gestionan bien pueden ser altamente competitivos.
El sistema portuario español contempló un cambió notable en las últimas décadas. Antes de 1992 había tres modelos portuarios: Barcelona, Bilbao, Huelva y Valencia, puertos autónomos gestionados por organismos públicos con ese mismo nombre, Puertos Autónomos; el resto de los puertos de interés general, administrados a través de las Juntas de Obras del Puerto, que dependían del Ministerio de Obras Públicas; y finalmente teníamos la Comisión Administrativa de Grupos de Puertos, que abarcaba los puertos restantes, sin personalidad jurídica propia, dependientes de un órgano centralizado en Madrid.
Este sistema era más o menos válido para aquellos momentos, pero estaba claro que se necesitaba un cambio importante para homologarnos con los requerimientos europeos. Por ello se preparó una legislación moderna que se tradujo en la aprobación en el año 1992 de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, donde el sistema portuario español, cuya titularidad es estatal, quedó conformado por 46 puertos de interés general, gestionados por 28 Autoridades Portuarias, coordinadas todas ellas, a fin de obtener la máxima eficiencia del conjunto, por el ente público Puertos del Estado, pero manteniéndose en vigor el real decreto por el cual correspondía al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (en la actualidad Ministerio de Fomento), designar al presidente de cada Autoridad Portuaria. No era un sistema óptimo, pero las posibles imperfecciones se absorbían perfectamente por el sistema. Hay que tener en cuenta que, con este método, la designación correspondía a un sólo equipo de gestión ministerial, perteneciente a un único Gobierno. Pero esta norma de designación cambió a partir del llamado “pacto del Majestic”, firmado tras las elecciones generales de 1996, entre el Partido Popular y Convergència i Unió para la investidura de José María Aznar como presidente del Gobierno. En ese pacto, entre otras muchas competencias, el futuro Gobierno cedió a Cataluña la designación de los presidentes de las Autoridades Portuarias de Barcelona y Tarragona, los dos puertos de interés general en el territorio catalán. Meses después se modificaron las leyes precisas para que todos los presidentes de los Gobiernos autónomos (café para todos), pudieran designar a los presidentes de los puertos de interés general existentes en sus territorios. Al ministro de turno le reservaban el dudoso honor de ratificar la decisión.
La nueva situación introdujo en el sistema portuario una variable importante: la de dotar a los presidentes autonómicos, de posiciones políticas distintas, cada uno con sus intereses y principios, de un gran poder en un sector de tanta importancia estratégica como el portuario, no sólo a nivel nacional sino internacional.
Una vez actualizada la legislación, lo siguiente fue actuar sobre las infraestructuras portuarias y dotar a las mismas de medios modernos para las operaciones de carga, descarga, atraques, desembarco de pasajeros, seguridad de las operaciones, explanadas de almacenaje, conexiones, etc.
El modelo portuario español, en lo tocante a la financiación de las inversiones necesarias, está basado en la colaboración de la iniciativa privada con el sector público. Normalmente las administraciones públicas otorgan concesiones de uso del demanio portuario durante un determinado plazo de tiempo, durante el cual el concesionario asume los riegos operativos y financieros. A cambio se le facilita la infraestructura y el servicio.
Es evidente que desde 1995, algunos puertos han aumentado de forma considerable el número de millones de toneladas movidas, otros menos y algunos han perdido movimientos de carga. Esto podría se podría deber, teniendo en cuenta que los puertos españoles son periféricos dentro del sistema portuario europeo, a lo siguiente: un fuerte crecimiento de la demanda interna; un incremento del flete marítimo especialmente en el contexto internacional; a la situación estratégica del algunos puertos como el de Algeciras y Valencia; al incremento del tráfico de cruceros que hicieron del Mediterráneo español su destino turístico; a los grandes avances en lo referente a la manipulación de mercancías; a un acertado desarrollo de las zonas de actividades logística (ZAL); a unas infraestructuras portuarias muy competitivas; y, como no, a una política de rebajas tarifarias importante.
Hasta aquí todo bien, ¿pero qué sucede con el funcionamiento del día a día de los puertos, lo que un fino periodista llamó el deep state portuario? Muy sencillo: los puertos han caído en manos del poder político autonómico, consecuencia directa del pacto del Majestic, acordado para que el señor Aznar López alcanzara la presidencia del Gobierno español. Puesto que todo poder político se propaga y se extiende en forma de metástasis, los puertos han sufrido y sufren cánceres muy considerables.
Primero nombran al presidente de la Autoridad Portuaria, no importan los conocimientos que tenga sobre el tema, la premisa fundamental es que sea un fiel servidor, sumiso y obediente, aunque algunas veces se equivocan, pero lo tienen fácil, el poder utiliza sus tentáculos y luego aparecen los estómagos agradecidos que hacen su labor, secuencia muy conocida en el patio político de este país. En segundo lugar, empieza el baile y la colocación dentro del puerto de lo que se conoce como la “familia”, claro está, la familia, política o no, del político de turno. Pero cuando el presidente autonómico es apartado por un proceso electoral, el nuevo “barón” quiere colocar también a su estirpe. Como a la otra no la puede echar, lo que hace es añadir la nueva remesa a las anteriores, de forma que, con el pasar de los años, tenemos en los puertos distintas familias políticas, que forman pequeños grupos de poder y que cada vez absorben más recursos y esclerotizan el puerto.
Esta esclerotización se percibe más o menos en función de los resultados del puerto, si estos son buenos o medianos pasa desapercibida, ya que los puertos son entes muy dinámicos que si han sido dotados de grandes y modernas infraestructuras, que las paga el Estado, la inercia les lleva a ir desarrollándose cada vez más. No obstante, si el nuevo presidente de la Autoridad Portuaria viene con ideas, y éstas chocan con las que tiene el “poder en la sombra” de ese puerto, tendrá problemas, pues aquí se produce una fuerte colisión, dónde el presidente es el pasajero y el “poder en la sombra” es la tripulación, y aquél tiene fecha de caducidad.
El poder autonómico es plenamente consciente de la situación y juega las bazas que considera en cada momento más favorables a sus intereses. Unas veces le interesa que permanezca el presidente del puerto y otras no. No se olvide que los Consejos de Administración están controlados de forma obscena por el poder político local y regional de turno.
De esta manera, podemos observar que los puertos son marionetas manejadas por los presidentes autonómicos. Desde la sombra, manejan a su gusto a presidentes y ejecutivos del puerto, pues son conocedores de la influencia que tienen en sectores económicos muy importantes y políticamente les suele salir muy rentable.
Tengamos presente que los puertos son entes estratégicos en el contexto nacional. Además, juegan con la ventaja de que en estas maniobras ellos no firman, para eso están los que han sido nombrados, que son los que, al final, acaban en procesos judiciales, como se está viendo últimamente. Y todo esto es más notorio cuanto más tiempo lleve el barón feudal en el ejercicio del cargo, pues en ese caso se nota mucho que el poder en la sombra tiene un solo color político.
¿Y qué sucede con el ente Puertos del Estado, que debería ser el coordinador (mejor el regulador) del sistema? Al ente le sucede lo mismo que a los puertos, tal vez de forma menos impúdica. Ahí también se han formado, durante años, colonias políticas que están incrustadas en el sistema clientelista como mejillones a la piedra, que unas veces están con el sol del poder y otras veces se van a la sombra, pero siempre están ahí, respetándose en determinadas cuestiones, siguiendo el principio de “hoy por ti mañana por mí”. Y además tienen, casi todos, una gran afinidad con los poderes en la sombra de los puertos periféricos españoles. En Puertos del Estado están permanentemente informados, unos con otros y como suelen decir entre ellos: el roce de muchos años da un cariño muy grande. En realidad, son los tahúres de los puertos, que los utilizan como sus gariteros.
Por eso, el presidente de Puertos del Estado, aunque él no lo crea, es un rehén de este poder en la sombra, muchos llegan y no les da tiempo ni a enterarse de cómo funciona el sistema, ya que vienen de campos diferentes. Otros, cuando se empiezan a enterar, tienen que irse. Por eso el deep state portuario resulta tan poderoso, juega con el conocimiento de los años en este sistema clientelista, las conexiones y la información (esto es importantísimo) que la mayoría de las veces no tiene ni siquiera el presidente de Puertos del Estado.
Ante esta situación, sólo queda plegarse al sistema, dejarse llevar y recibir todo el incienso y boato del cargo, que ya se encargarán de que sea exultante.    
Enfrentarse al poder en la sombra, fuertemente instalado en las instituciones, que se defenderá con uñas y dientes, a muerte, sólo consigue que sus integrantes se unan al grito mosquetero de “uno para todos y todos para uno”. Se juegan mucho. También queda, claro está, la opción de dimitir, una decisión que está intrínsecamente ligada a la forma de ser de cada persona. Pero, aunque sea muy difícil y cueste un riñón, nos queda la mejor opción: acabar con la metástasis y cambiar la perversidad del actual sistema portuario.

martes, 9 de julio de 2019

Un PSOE Ilusionante para el siglo XXI X Josepe


UN PSOE ILUSIONANTE…. PARA EL SIGLO XXI

                Pedro Sánchez, su equipo y muchos y muchas socialistas dotaron al PSOE y a la izquierda de este país, el 18 de febrero del 2018, de un Reglamento Federal de Desarrollo de los Estatutos aprobados en el 39º Congreso, que apuesta por un funcionamiento más democrático del partido y por la implicación directa de los militantes en los procesos de toma de decisiones.



Algo absolutamente necesario para la regeneración democrática que debe de abordar España, Europa y El Mundo, con partidos políticos ejemplares en su funcionamiento. Con una militancia activa y comprometida que asume su responsabilidad y ejerce sus derechos.



El PSOE que, tras este 39º Congreso, es ahora un partido más democrático, más transparente, más participativo y más abierto a la sociedad; por lo tanto más capaz de llevar a cabo la transformación de la sociedad ampliando los valores de la igualdad, la  solidaridad, y siempre en un entorno de libertad.

Algún día nos daremos cuenta del importante legado que nos dejó este 39º Congreso. Pero solo, si somos capaces de trasladar su espíritu a nuestra militancia, y por ende a nuestra sociedad; habremos puesto realmente en marcha el socialismo del siglo XXI.



No será tarea fácil. Sufriremos las descalificaciones de fuerzas externas e internas que intentarán disolver la fuerza de este socialismo moderno con palabras vanas y generalmente interesadas para ralentizar el desarrollo que nos ofrece este 39º Congreso.



Contra las descalificaciones externas solo nos queda el ir todos a una. Contra las internas tenemos que trabajar en todas y cada una de las Agrupaciones con la formación de la militancia en todos y cada uno de los aspectos que se nos ofrece en este nuevo “statu quo”. Al fin y al cabo la Formación es un derecho que, en el PSOE, tiene toda la militancia.



Además y dentro del Área de Organización Federal ya existe un Secretario Ejecutivo de Dinamización de las Agrupaciones Locales: José Antonio Rodríguez Salas. La tarea es hacer algo parecido en todas las federaciones, y en todas las Agrupaciones



Castro Urdiales 5 de mayo del 2019.

miércoles, 29 de mayo de 2019

ALCALDE, DESA X Josepe


Alcalde, desa

Los concejales electos son los encargados de votar al futuro alcalde,desa de entre los cabezas de lista de cada partido. Si ninguno de los cabeza de lista propuestos alcanzase la mayoría absoluta, resultaría elegido aquel candidato de la lista con mayor voto popular obtenido en las elecciones.

Funciones del alcalde o alcaldesa: Según el artículo 21 de la LRBRL, el alcalde,esa es el presidente/a de la Corporación. Y ostenta las siguientes atribuciones.

1.    Dirigir la Junta de Gobierno Local, así como toda la administración municipal.

2.    Representar al Ayuntamiento.

3.    Convocar y presidir las sesiones del Pleno, salvo los supuestos previstos en esta Ley y en la legislación electoral general, de la Junta de Gobierno Local, y de cualesquiera otros órganos municipales cuando así se establezca en disposición legal o reglamentaria, y decidir los empates con voto de calidad.

4.    Dirigir, inspeccionar e impulsar los servicios y obras municipales.

5.    Dictar bandos.

6.    Desarrollar la gestión económica de acuerdo con el Presupuesto aprobado, disponer gastos dentro de los límites de su competencia, concertar operaciones de crédito, con exclusión de las contempladas en el artículo 158.5 de la Ley 39/1988, de 28 de diciembre, Reguladora de las Haciendas Locales, siempre que aquellas estén previstas en el Presupuesto y su importe acumulado dentro de cada ejercicio económico no supere el 10% de sus recursos ordinarios, salvo las de las tesorería que le corresponderán cuando el importe acumulado de las operaciones vivas en cada momento no supere el 15% de los ingresos corrientes liquidados en el ejercicio anterior, ordenar pagos y rendir cuentas; todo ello de conformidad con lo dispuesto en la Ley Reguladora de las Haciendas Locales.

7.    Aprobar la oferta de empleo público de acuerdo con el Presupuesto y la plantilla aprobados por el Pleno, aprobar las bases de las pruebas para la selección del personal y para los concursos de provisión de puestos de trabajo y distribuir las retribuciones complementarias que no sean fijas y periódicas.

8.    Desempeñar la jefatura superior de todo el personal, acordar su nombramiento y sanciones, incluida la separación del servicio de los funcionarios de la Corporación y el despido del personal laboral, dando cuenta al Pleno, en estos dos últimos casos, en la primera sesión que celebre. Esta atribución se entenderá sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 99.1 y 3 de la Ley 7/1985, de 2 de abril.

9.    Ejercer la jefatura de la Policía Local, cuando la hubiere.

10. Aprobar los instrumentos de planeamiento de desarrollo del planeamiento general no expresamente atribuidas al Pleno, así como los instrumentos de gestión urbanística y los proyectos de urbanización.

11. Ejercer las acciones judiciales y administrativas y la defensa del Ayuntamiento en las materias de su competencia, incluso cuando las hubiere delegado en otro órgano, y, en caso de urgencia, en materias de la competencia del Pleno, en este supuesto dando cuenta al mismo en la primera sesión que celebre para su ratificación.

12.  Proponer al Pleno la declaración de lesividad en materias de la competencia de la Alcaldía.

13.  Adoptar personalmente, y bajo su responsabilidad, en caso de catástrofe o de infortunios públicos o grave riesgo de los mismos, las medidas necesarias y adecuadas dando cuenta inmediata al Pleno.

14.  Sancionar las faltas de desobediencia a su autoridad o por infracción de las ordenanzas municipales, salvo en los casos en que tal facultad esté atribuida a otros órganos.

15.  Aprobar los proyectos de obras y de servicios cuando sea competente para su contratación o concesión y estén previstos en el presupuesto.

16.  Otorgar las licencias, salvo que las leyes sectoriales lo atribuyan expresamente al Pleno o a la Junta de Gobierno Local.

17.  Ordenar la publicación, ejecución y hacer cumplir los acuerdos del Ayuntamiento.

18.  Cualquier otra competencia que expresamente le atribuyan las leyes y aquellas que la legislación del Estado o de las comunidades autónomas asignen al municipio y no atribuyan a otros órganos municipales.

Además, corresponde al Alcalde,esa el nombramiento de Tenientes de Alcalde

lunes, 13 de mayo de 2019

Elecciones Europeas -Red Voltaire - X Josepe


La Unión Europea, en este momento y como opción ‎de futuro

Los ciudadanos de la Unión Europea, llamados a elegir el nuevo parlamento de ‎ese ente regional los días 25 y 26 de mayo, se preparan para optar por la peor ‎opción. Al pasar revista a sus problemas, los europeos vacilan entre varias ‎prioridades. Pero si analizaran un amplio periodo de su historia podrían ‎descubrir el origen de sus problemas sociales, económicos y políticos y, sin la ‎menor duda, su decisión sería otra.‎


Al término de la Segunda Guerra Mundial, en 1947, el embajador estadounidense George Kennan ‎concibió la política de containment (la llamada “política de contención”) [1] y el presidente Harry Truman creó ‎las instituciones estadounidenses de seguridad nacional –como la CIA, el Consejo de Seguridad ‎Nacional y el Estado Major Conjunto [2]. ‎

Washington y Londres se volvieron entonces en contra de Moscú, que había sido su aliado ‎durante la Segunda Guerra Mundial. Incluso se plantearon la creación de una nacionalidad ‎anglosajona y decidieron imponer su bandera a los países de Europa occidental con la creación de ‎los «Estados Unidos de Europa», bajo control anglosajón. ‎

Washington y Londres querían estabilizar la parte de Europa occidental que se hallaba bajo la ‎ocupación anglosajona, frente a la Europa oriental ocupada por los soviéticos. Para ello ‎obtuvieron el apoyo de las burguesías europeas, sobre todo de aquellas que habían colaborado ‎con la ocupación nazi, entonces espantadas ante el auge y la nueva legitimidad de los partidos ‎comunistas, victoriosos junto a la Unión Soviética. ‎

Esas fuerzas reaccionarias se basaron en el sueño de un alto funcionario francés, Louis Loucheur: ‎unir el manejo del carbón y del acero, recursos indispensables para las industrias de guerra de ‎Alemania y Francia, para impedir que esos dos países pudiesen volver a guerrear entre sí ‎‎ [3]. De esa idea nació la CECA (Comunidad Europea del Carbón y el ‎Acero), ancestro de la actual Unión Europea. ‎

En el contexto de la guerra en la península de Corea, Washington decidió iniciar el rearme de ‎Alemania occidental ante la Alemania oriental. Para que los Estados Unidos de Europa ‎en formación tuviesen un ejército común, pero evitando que se atreviesen a convertirse en una ‎fuerza independiente y manteniéndolos bajo control de los anglosajones, se creó la Unión ‎Europea Occidental (UEO), llamada a encargarse de la política exterior y de la defensa común de ‎esa parte de Europa. ‎

Las relaciones entre Londres y Washington se hicieron difíciles durante la crisis de Suez, en 1956. ‎Estados Unidos, que se enorgullecía de haber estado entre los vencedores del yugo nazi, ‎no podía aceptar el trato de Londres a las naciones de su antiguo imperio colonial. Washington ‎se acercó entonces a Moscú para castigar al Reino Unido. ‎

Quedaba atrás la idea de crear una nacionalidad común anglosajona y la influencia británica ‎se deslizaba, de manera paulatina pero inexorable, a Estados Unidos. El Reino Unido decidió ‎entonces unirse a los Estados Unidos de Europa en proceso de formación. ‎

El presidente francés Charles de Gaulle se opuso porque preveía que toda futura reconciliación ‎entre Londres y Washington se implementaría privando a los Estados Unidos de Europa ‎en formación de todo poder político y basando esa entidad en una zona de libre comercio de ‎carácter transatlántico. Europa occidental se vería entonces castrada y se convertiría en un ‎simple vasallo de Washington frente a «los rusos» [4].‎

De Gaulle, por supuesto, no era eterno. El Reino Unido acabó siendo aceptado en los ‎‎Estados Unidos de Europa en formación, entidad eminentemente anti-rusa, y, conforme a ‎lo previsto, transformó la comunidad europea en una zona de libre comercio, mediante el ‎Acta Única Europea, y abrió el camino a negociaciones transatlánticas.‎

Era la época de las «cuatro libertades» (en referencia al discurso de Roosevelt, en 1941): la ‎libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales. Las aduanas entre los países de Europa ‎occidental fueron desapareciendo mientras que los anglosajones imponían su modelo de ‎sociedad multicultural, que parecía incompatible con la cultura europea. ‎

El proyecto de 1947 no se concretó hasta 1991, con la disolución de la URSS. Washington decidió ‎entonces transformar la organización de Bruselas en una estructura supranacional y comenzar a ‎introducir en ella los países del desaparecido Pacto de Varsovia, así como a poner esta «Unión ‎Europea» anti-rusa bajo la protección de la OTAN y a quitarle todo papel político. ‎

No fueron los europeos sino Washington, por boca del entonces secretario de Estado ‎James Baker, quien anunció el Tratado de Maastricht y la apertura de la Unión Europea a los ‎países de Europa oriental. Eso metamorfoseó la estructura creada en Bruselas: a las 15 naciones ‎del bloque occidental creado después de la Segunda Guerra mundial se agregaron 13 países ‎provenientes del desaparecido Pacto de Varsovia, la Unión Europea Occidental fue disuelta, ‎se nombró una Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de ‎Seguridad –también bajo control anglosajón gracias a los términos impuestos en el Tratado de ‎Maastricht– y finalmente se creó una nacionalidad europea. ‎

A partir de ese momento, Washington se planteó hacer que Londres se incorporara al Tratado de ‎Libre Comercio de América del Norte (conocido en español por las siglas TLCAN [5]) [6] y que se implantara una nacionalidad anglosajona, como se había previsto ‎en 1947. Ese proyecto llevó el Reino Unido a salir de la Unión Europea pero la primera ministro ‎británica Theresa May viajó a Estados Unidos para tratar de defenderlo, justo después de la ‎elección de Donald Trump, elección que trastocó todos los planes. ‎

Si finalmente se concreta, el Brexit no modificará en nada la actual situación de sumisión de la ‎Unión Europea, garantizada por los tratados europeos. Todo sucedería simplemente como ‎se había planificado en 1947, cuando Winston Churchill llamaba a la creación de los ‎‎«Estados Unidos de Europa», pero sin el Reino Unido [7].‎

Balance

‎La historia de la Unión Europea demuestra que esa entidad nunca estuvo concebida para ‎favorecer los intereses de los pueblos europeos sino para separarlos de Rusia. ‎

Eso fue lo que motivó a Vladimir Putin, en 2007, a pronunciar ante la Unión Europea su ‎contundente discurso de Munich [8]. En ‎ese discurso recordó a los europeos que sus intereses económicos y políticos, así como sus ‎exigencias éticas, no los situaban del lado de Washington sino junto a Moscú. Los europeos ‎lo escucharon pero nadie se atrevió a recuperar su independencia.
A lo largo de décadas, la Unión Europea logró garantizar cierta prosperidad económica. Pero ‎no ha sido así desde la desaparición de la URSS. Hoy en día, la Unión Europea se ha quedado ‎rezagada: desde 2009 –o sea, después de la crisis financiera mundial de 2008–, el crecimiento de ‎Estados Unidos fue de +34%, el de la India fue de +96% y el de China +139%, mientras que la ‎Unión Europea caía a -2%. ‎



La Unión Europea nunca logró ayudar a los pobres a salir de la pobreza. Como máximo, sólo ‎se ha planteado la aprobación de ciertas ayudas para que los más necesitados no mueran de ‎hambre. ‎

Pero lo más importante es que la Unión Europea no ha luchado nunca por la paz, sino sólo por ‎sus amos anglosajones. La Unión Europea ha apoyado todas las guerras estadounidenses ‎‎ [9], incluyendo la guerra contra Irak, a pesar de que ‎Francia y el canciller alemán Schroder se habían pronunciado inicialmente contra ella. Ese ente ‎regional ha abandonado cobardemente a sus miembros: su propio territorio está ocupado, en el ‎noreste de Chipre, por el ejército de Turquía, país miembro de la OTAN, sin que la UE haya ‎emitido la menor protesta. ‎
El futuro
‎El 25 y el 26 de mayo, la Unión Europea anti-rusa elegirá su parlamento, sin que se sepa por ‎cuánto tiempo se sentarán allí los británicos. ‎
Los pueblos necesitan cierto tiempo para reaccionar. En tiempos de la guerra fría podía parecer ‎lógico optar por uno de los dos bandos. Pero algunos ya pensaban que ponerse al servicio de los ‎anglosajones en vez de optar por el bando lidereado por un georgiano [10] era tan absurdo como sería hoy seguir obedeciendo a los ‎anglosajones para protegerse de un inexistente «peligro ruso». ‎
Al cabo de tres cuartos de siglo de vasallaje, los partidos políticos contrarios a los tratados ‎europeos siguen vacilando en cuanto a definir sus prioridades: ¿Comenzar por independizarse de ‎los anglosajones o defender primero su cultura ante árabes y turcos? Siguen sin ver que ‎el segundo problema es consecuencia del primero. ‎
No se trata de creer en la supuesta superioridad de una cultura sobre otra, ni siquiera es cuestión ‎de hablar de religión, sino de ver de una vez por todas que es imposible coexistir en una misma ‎sociedad con dos organizaciones sociales diferentes. Dicho de otra manera, hay que escoger ‎entre descansar el domingo o el viernes. ‎
Fue su dependencia de los anglosajones lo que llevó a los europeos a adoptar la sociedad ‎multicultural… que no funciona en sus países. Sólo siendo independientes lograrán salvar la ‎cultura europea. ‎
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[1] The long telegram, by ‎George Kennan to George Marshall, 22 de febrero de 1946.
[2] National Security Act of 1947.
[3] «Historia secreta de la Unión Europea», por Thierry Meyssan, Red ‎Voltaire, 16 de enero de 2005.
[4] De Gaulle consideraba la oposición entre ‎capitalismo y comunismo como un tema secundario en relación con el diferendo fundamental, de ‎carácter geopolítico, entre anglosajones y Rusia. De Gaulle evitaba hablar de la URSS y prefería ‎referirse a Rusia.
[5] También se le ‎designa a veces por sus siglas en inglés (NAFTA) o en francés (ALENA). Nota de la Red ‎Voltaire.
[6] The Impact on the U.S. Economy of Including the United Kingdom in a Free Trade ‎Arrangement With the United States, Canada, and Mexico, United States International Trade ‎Commission, 2000.
[7] «Discours de Winston Churchill sur les ‎États-Unis d’Europe», por Winston Churchill, Réseau Voltaire, 19 de ‎septiembre de 1946.
[8] «Querer regentar el mundo de manera unipolar es ilegítimo e inmoral», por Vladimir Putin, Red Voltaire, 11 de febrero de 2007.
[9] «La Unión Europea, condenada a ‎ser vasallo en las guerras ‎estadounidenses», por ‎Thierry Meyssan, Red Voltaire, 26 de abril de 2019.
[10] Cabe recordar que Josef ‎Stalin no era ruso sino georgiano.

martes, 7 de mayo de 2019

Pensiones Públicas X Josepe


PENSIONES PÚBLICAS

       Lo que realmente se está  poniendo en peligro es el estado de bienestar actual basado en cuatro pilares fundamentales y públicos de libre acceso para toda la ciudadanía: Sanidad. Educación. Pensiones. Dependencia…      

Siempre en peligro por la política ciega de algunos y algunas, guiados por sus intereses exclusivamente económicos. Pero que olvidan que son pilares básicos para el contrato social, y no solo una ingente masa de dinero para manejar con  su privatización.  Pero para ello necesitan esbirros políticos que se carguen el buen funcionamiento de lo público  ¡Y en eso están!

Pero está en nuestras manos, con nuestros votos; que esos políticos, fácilmente identificables, no lleguen nunca al poder. Todos y todas juntos debemos dejarles democráticamente fuera de juego.

Una de la razones que esgrimen, los que justifican la caída del poder adquisitivo de las pensiones, y hasta la propia existencia del sistema actual de reparto (las cotizaciones de los trabajadores activos, pagan las pensiones de los pasivos). Es que la relación entre trabajadores activos y pasivos se va igualando, porque la gente vive más ¿Acabarán proponiendo la reducción de las pensiones públicas al llegar a cierta edad? Como ya sucede en los países que tienen el sistema de capitalización que ellos proponen.

La solución la ofrece el mismo sistema, lo saben, pero no lo quieren ver. Maquinaría y robotización han destruido millones de empleos con lo que se genera paro, empleo precario y caída de las cotizaciones sociales.

Pero solo es así, por qué esta nueva revolución de la inteligencia artificial  sirve solo para incrementar exclusivamente las ganancias empresariales. Cuando deberían servir también para mejorar las condiciones de trabajadores/as activo/as, y pasivos/as (parados/as y pensionistas)

El trabajo es un derecho que debe de repartirse equitativamente. Luego ese efecto de destrucción de empleo, por el uso del crecimiento de maquinas y robots debe ser corregido por disminución de jornada necesaria para llegar al pleno empleo, y mejoras salariales para los trabajadores activos, con el consiguiente aumento de las cotizaciones

Pero,  además el empresario debe de cotizar por esas maquinas y robots, en función del número de trabajadores que sustituyen a la Seguridad Social. Manteniendo así el sistema público de pensiones.

Por otra parte, las pensiones contributivas generadas por las cotizaciones de los trabajadores y trabajadoras, incluirán las que de ella provienen para su protección y las de sus deudos: incapacidad, viudedad, orfandad,

La pensiones no contributivas, como ayudas sociales, serán financiadas vía impuestos. Para ello bastaría con igualar de manera efectiva los impuestos a las rentas del trabajo con los impuestos a las rentas del capital.

Para finalizar, la edad de jubilación se situara en una edad lógica y equitativa, estudiando e instaurando para ello un sistema completo de coeficientes reductores que tengan en cuenta la penalidad y peligrosidad de cada trabajo. Trabajadores, trabajadoras y sus empresas, con estos coeficientes reductores, cotizarán más; a través de un aumento de sus cotizaciones proporcional .De modo que sus cotizaciones, reducidas en cuanto al tiempo de cotización, se igualen al final de su vida laboral, en el total cotizado por trabajadores y trabajadoras sin esos coeficientes.      

domingo, 5 de mayo de 2019

UN PSOE ILUSIONANTE...PARA EL SIGLO XXI XJosepe


UN PSOE ILUSIONANTE…. PARA EL SIGLO XXI

                Pedro Sánchez y su equipo nos dotaron el 18 de febrero del 2018 de un Reglamento Federal de desarrollo de los Estatutos aprobados en el 39º Congreso, que apuesta por un funcionamiento más democrático del partido y por la implicación directa de los militantes en los procesos de toma de decisiones.

Algo que era absolutamente necesario para la regeneración democrática que debe de abordar España, Europa y El Mundo, con partidos políticos ejemplares en su funcionamiento. Con una militancia activa y comprometida que asume su responsabilidad y ejerce sus derechos.

El PSOE que, tras este 39º Congreso, es ahora un partido más democrático, más transparente, más participativo y más abierto a la sociedad; por lo tanto más capaz de llevar a cabo la transformación de la sociedad ampliando los valores de la igualdad y la solidaridad, y siempre en un entorno de libertad.

Algún día nos daremos cuenta del importante legado que nos dejó este 39º Congreso. Pero solo, si somos capaces de trasladar su espíritu a nuestra militancia, y por ende a nuestra sociedad; habremos puesto realmente en marcha el socialismo del siglo XXI.

No será tarea fácil. Sufriremos las descalificaciones de fuerzas externas e internas que intentarán disolver la fuerza de este socialismo moderno con palabras vanas y generalmente interesadas para ralentizar el desarrollo que nos ofrece este 39º Congreso.

Contra las descalificaciones externas solo nos queda ir todos a una. Contra las internas tenemos que trabajar en todas y cada una de las Agrupaciones con la formación de la militancia en todos y cada uno de los aspectos que se nos ofrece en este nuevo “statu quo”.

Al fin y al cabo la Formación es un derecho que, en el PSOE, tiene toda la militancia.

Además y dentro del Área de Organización Federal ya existe un Secretario Ejecutivo de Dinamización de las Agrupaciones Locales: José Antonio Rodríguez Salas.     

Castro Urdiales 5 de mayo del 2019